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El yoga puede ser un complemento poderoso para la terapia, ya que trabaja tanto con la mente como con el cuerpo, ayudando a los clientes a desarrollar consciencia, regulación y una sensación de seguridad desde adentro hacia afuera. Muchas experiencias emocionales, especialmente el estrés y el trauma, se almacenan no solo en los pensamientos, sino también en el sistema nervioso y el cuerpo. El yoga ofrece una manera suave de abordar ambos.

Cómo puede ayudar el yoga en una sesión de terapia

En un entorno terapéutico, el yoga se utiliza de forma intencional y consciente. Se pueden incorporar movimientos sencillos, técnicas de respiración y posturas de conexión a tierra para ayudar a los clientes a percibir sensaciones corporales, regular sus emociones y mantenerse presentes. El yoga puede complementar la terapia mediante:

  • Ayudar a los clientes a calmar su sistema nervioso antes o después de un trabajo emocionalmente intenso.

  • Aumentar la conciencia de las sensaciones corporales, lo que puede mejorar la percepción emocional.

  • Proporcionar herramientas que los clientes puedan usar fuera de las sesiones para controlar el estrés y la sobrecarga.

  • Apoyar el trabajo informado sobre el trauma fomentando la elección, la seguridad y la confianza en uno mismo

Beneficios del yoga en la terapia

  • Regulación del sistema nervioso: ayuda a cambiar el cuerpo del estado de lucha o huida a un estado más tranquilo y equilibrado.

  • Mejora la regulación emocional: apoya la capacidad de tolerar y procesar emociones difíciles.

  • Mayor conciencia corporal: fortalece la conexión mente-cuerpo y ayuda a los clientes a reconocer los primeros signos de estrés.

  • Reduce la ansiedad y el estrés: promueve la relajación y una sensación de arraigo.

  • Apoyo para la curación del trauma: fomenta la reconexión segura con el cuerpo a un ritmo suave y controlado.

  • Atención plena mejorada: desarrolla la conciencia del momento presente sin necesidad de depender únicamente de las palabras.

  • Empoderamiento y autogestión: brinda a los clientes herramientas prácticas que pueden usar de forma independiente.

  • Mejora el estado de ánimo y la resiliencia: fomenta una sensación de equilibrio, estabilidad y fuerza interior.

Cuando se integra de manera cuidadosa, el yoga puede profundizar el trabajo terapéutico al ayudar a los clientes a sentirse más conectados, regulados y apoyados, creando una base más sólida para la curación y el crecimiento personal.

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